sábado, 31 de diciembre de 2016

Hola soledad...





Hola soledad... no me extraña tu presencia. No More Tears de música de fondo, un whisky en la mesa de noche y una botella a medio acabar, hace falta el cigarrillo pero tras varios años de abandonarlo no pienso volver a él. Ojalá fuera así de fácil dejar otras cosas, tu recuerdo por ejemplo. 

Una noche de pensar, dedicada únicamente para mi, igual a cuando tu me acompañabas soledad. Sintiendo como el licor hace efecto en mi sangre, calentándola, poniéndome a sudar un poco, animándome a escribir y a recordarte. Tengo que dejar de hacerlo y mi lado consciente me lo repite día tras día como aquel angelito de caricatura, posado en mi hombro cuasi cantando aquel vallenato que detesto -Olvídala mejor olvídala...- de solo pensarlo me rebota el estomago su asqueroso ritmo caribeño; igual el maldito ángel me lo recuerda a en todo momento, olvídala, olvídala. Sin embargo... el diablo es mas fuerte y se apoya tomando posesión de mi cerebro cual trono y comanda -Olvidala ni mierda, acuérdate de ella y porqué ya no está en tu vida, maricón-. Mierda, como me gusta ese puto diablo...   

Es una cachetada de realidad saber que solo queda el recuerdo de esos años, cual cachetada, es un verdadero rodillazo en los cojones el que se siente en cada imagen que recorre mi mente cada vez que pienso en tí soledad. Pero pierde fuerza con el pasar de los días y eso es lo que hace parte de madurar, aprender a aceptar que lo pasado pasado, atesorar lo presente y un montón de alegorías pendejas que se me pueden ocurrir en este momento, mientras sirvo otro trago y Iron Maiden retumba mis oídos esta madrugada. Me sirve para pensar, ya no en tí soledad y como hicimos y deshicimos cuando tuvimos oportunidad, sino en alguien que lleva menos tiempo conmigo pero que ha transformado mi vida. Es increíble, de verdad nunca pensé decirlo y me siento orgullos de hacerlo... que putería ser papá.

Se que lo sabes, se que me has visto soledad, soy papá y atrás quedaron los días que tenía para pensar en tí y el tiempo que deseaba pasar en tu compañía. Y no me arrepiento de que las cosas sean así, solo de la forma en que acabaron, pero como dice el diablo, acuérdate de ella y por que ya no está en tu vida, maricón. Te extraño, pero cada uno con su camino y espero que sea cual sea, logres lo que te propones soledad, lo vales y lo sabes. 

viernes, 3 de junio de 2016

3 de Junio

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miércoles, 13 de abril de 2016

Sumisión ante la brisa


Totalmente ciego y apenas puedo respirar a través de la máscara, para muchos la sensación no es agradable, sin embargo a mí me encanta... Estar a tu disposición con los movimientos restringidos y las cintas inmovilizando mis brazos y piernas como si se tratara de un potro medieval es un sueño. Tu tienes el control mi Ama y sabes sacar provecho de eso pero no ha sido fácil traerme a este punto y por eso te estoy tan agradecido. 

Cuando iniciamos la sesión tus instrucciones sobre cómo te excitaba hacer que me desnudara para tu deleite me ponían nervioso, esa seguridad con la cual ordenabas en que momento quitarme la ropa y en qué posición hacerlo me daban miedo al comienzo. Sin embargo mi ilusión era complacerte Ama, que sintieras placer de tener poder total sobre mi...tus caricias me iban excitando cada vez más. Esas caricias autoritarias pero a la vez suaves, utilizando texturas diferentes desde la suavidad de la pluma hasta la rigidez de la fusta hicieron que mi excitación subiera cada vez más, como lo sentiste cuando palpaste por primera vez mi erección sobre la ropa interior, tu mirada en ese momento me indicó que estabas disfrutando mi verga parada...

Cómo amarraste mi cuerpo a la cama impidiendo que mis manos te acariciaran y aprovechaste para desnudarte y continuar aumentando la libido del momento, mientras mi piel ardía al sentir tus uñas ligeramente largas rasgando suavemente mi piel, jugueteando con mi pecho y pellizcando mis pezones.  Tu boca esquivando la mía a cada intento que hice de besar tus labios, tu lengua bajando por mi cuello, seguida de una cachetada por insolente; supiste como poner a tu esclavo en su lugar, simplemente delicioso...

Una vez ambos desnudos cuando pusiste la máscara que me cegaba y solo permitía que mi boca estuviera a tu disposición, en ese momento que estuve totalmente vulnerable a tus caprichos, justo ahí decidiste amarrar mis huevos y supe que negarías mi orgasmo hasta que estuvieras satisfecha, en ese instante me rendí a ti Ama. Tras todo ese tiempo sintiendo tus dedos en mi piel, tus manos masturbándome sin compasión, sintiendo como crecían mis cojones bajo tus caricias, llenándose de leche que solo tu liberarías. Creía que no podría aumentar mi excitación y fue ahí cuando me sorprendiste sentándote en mi cara, totalmente desnuda, y permitiste que saboreara tus jugos, cálidos, salados, la ceguera era una tortura excitante ya que me hubiera encantado ver tu sexo cerca de mi boca...tus gemidos delataban cuanto estabas gozando conmigo como tu esclavo. 

Aún siento tu humedad en mi lengua y de sólo pensarlo derramo gotas de semen, esas que impediste que salieran de mi con tus nudos, gotas que pertenecen a ti y que guardo hasta el momento en que nuevamente me des permiso de tener un orgasmo y de honrarme regalándome uno tuyo mientras me follas con tu consolador favorito y me obligas a besar tu clítoris, añoro estar a tu completa disposición Ama mía.

lunes, 18 de enero de 2016

En la vida conocí...



No pasa un día sin que mi mente o mi cuerpo recorra el camino, no hay un recuerdo que no me guíe hasta esos profundos lugares. No hay un sonido que me permita olvidar por un segundo todo lo que fue hace unos años. No me perdono.

Solo una vez te vi cerca, solo una vez y mi aliento flaqueó como si la presión de mil océanos estuviera sobre mi pecho. Una vez en la que mi estomago estuvo a punto de volverse en si mismo y el sudor frío recorrió todo mi cuerpo. No me perdono.

Escribí una vez, pero se que mis palabras no llegaron al destino y creo que fue mejor así, mi vida ha dado tantas vueltas que pareciera que el espiral se cierra cada vez más y me ahoga. No quisiera arrastrarte conmigo nuevamente.

Deseo que vivas bien, feliz, que tengas lo que no pude vivir a tu lado. Que continúes viajando y encuentres las experiencias que soñábamos juntos, esas que mi egoísmo truncó y que con tanto esfuerzo has de haber gozado mientras nuestros caminos se separaron. Que veas atardeceres en una playa del mediterráneo y amaneceres en París, junto a ese que siempre será mejor que yo, que te comprenderá mejor que yo, que podrá abrazarte sin ocultar lo que siente realmente.

Escribir es duro, se torna triste cuando entiendo que eras tu quien me inspirabas y ahora solo queda el recuerdo de lo que fue y nunca podrá revivir. Y que nunca deberá revivir. Quedan las horas leyendo a Miller y los segundos "disfrutando el silencio" tatuados en mi cerebro, los recuerdos de complicidad, de amistad, de comprensión; las tristezas y alegrías, la preocupación por que siempre estuvieras bien almorzaras a la hora y que cuando salieras en al noche llegaras sana y salva, sin importar que no fuera yo el que iba de tu brazo.

Solo te extraño... Y no me perdono...