domingo, 1 de marzo de 2009

Doble Vida

-Hola, como estas?

-Ernesto, como crees que estoy después de lo que paso anoche?

-Susana, no paso nada que no quisieras que pasara...

-Pero sabes que soy una mujer casada... estoy arriesgando mucho.

-Oye, desde un comienzo te puse las cosas claras, sabias como eran las acciones conmigo y te pareció bien, ahora no vengas con arrepentimientos ni mojigaterías.

-Si, pero no puedo dejar de pensar en mis hijos.

-Pude notarlo, vi que tus movimientos anoche estaban algo erráticos, sin embargo lo hiciste muy bien Susana. Tu cuerpo es muy hermoso, una de las razones para escogerte. Bajo esas luces podía ver como tus piernas se movían hipnotizantes.

-No digas eso, se cuando estás mintiendo.

-Te estoy diciendo la verdad, a pesar de la presión del momento, lo hiciste excelente. Puedo recordar perfectamente como sudabas, tu respiración, las miradas, todo... me gusto mucho lo que vi anoche. Alcanzó a excitarme un poco. Se que a tí también, algo.

-Ernesto, no quiero hablar de eso ahora. No creo ser capaz de volverlo a hacer.

-Eres muy buena, lo note la primer noche que estuve contigo. Estas destinada para este trabajo. Casi ninguna de las mujeres que han pasado por mis manos resaltan con tal sensualidad como lo haces tú.

-Pero no sé si quiera continuar, es muy difícil siendo quien soy.

-Susana, no me gusta decirte esto, pero ya lo hiciste una vez, no puedes salirte. Empezaste un camino que no puedes dejar de andar. Ese punto sin retorno que te lleva tan lejos que se pierde en el horizonte.

-Eso es imposible, no estaba consciente de eso anoche. Lo que hice estuvo mal, no es lo que quiero hacer por el resto de mis días.

-¡¡No mientas mujer!! Te dije todo desde antes, vi tu potencial, sabia de lo que eras capaz de hacer. Te explique lo básico, te lleve de la mano. ¡¡Ahora no me salgas con remordimientos estúpidos!! Este no es el maldito momento...

-¡No me grites! Sabes como odio que hagas eso. Entiendelo, soy una mujer casada, tengo hijos. No se como reaccionaria Ricardo donde se enterara de esto. Creo que ya está comenzando a sospechar algo, por tus llamadas, por las continuas reuniones hasta altas horas de la noche, no puedo ocultarle esto mas tiempo. Además, mi cuerpo esta lleno de moretones, no todos son tan dóciles, con algunos me toca ser mas agresiva de lo normal.

-Son cuestiones del trabajo y tú lo sabes. Has mejorado sustancialmente, incluso ya no tengo que estar pendiente de lo que haces, pronto vas a trabajar por tu cuenta, sabes lo que eso puede significar en estos momentos.

-Ernesto, déjame salir de esto, te lo suplico. No puedo esconderle esto a mi familia por mas tiempo, siento que estoy poniendo en riesgo a mi esposo y a mis hijos...

-Por eso mismo estás haciendo esto, por tu familia, por darles un futuro seguro a tus hijos. Compréndelo de una buena vez, las cosas no pueden continuar como son, es nuestra responsabilidad...

-¡¡Ernesto, pero era tan solo un niño!! No creo que fuera mayor que mi hijo... Me sentí como una basura humana haciéndole eso. Lo peor es que tu estabas mirando ¡¡Y no hiciste nada para detenerme!!

-Si Susana, estuve mirando, estuve disfrutando todo lo que hiciste anoche. Pero no porque sea un vouyerista o un depravado, no, lo hice para saber si eras capaz. Lo hice para estar seguro que no tendría que matarte. Si, así como lo oyes, en ese momento, cuando estabas con ese chico, de no haber hecho el trabajo, habría tenido que matarte.

-Lo habrías hecho, verdad. Me habrías matado sin pensarlo dos veces.

-Sabes que yo no puedo mentir. Si Susana, te habría matado, así como lo he hecho miles de veces, por siglos he caminado este mundo haciendo lo mismo, noche tras noche, día tras día. Recuerdalo mujer, no soy humano, es mi trabajo y lo disfruto con lo que me queda de alma.

-Si, olvidaba que eres uno de ellos...

-¡¡¡¡¡FUI UNO DE ELLOS!!!!! No lo olvides mujer, que te quede claro. Lo que has aprendido de ellos es gracias a mí. Ese chico al que le cortaste el cuello anoche no era humano. Ese chico era un demonio, tal como lo fui yo. Lo que haces es para salvar a tu familia, para salvar a tu mundo decadente infestado de engendros. Ese chico merecía sufrir más, merecía que sus ojos fueran arrancados como lo fueron, merecía sentir el sabor de su propia sangre pútrida y maldita llenar su boca. Susana, ten presente que depende de tí, depende de mí, de ambos.

-Pero Ernesto, yo soy una mujer común y corriente, no puedo abandonar mis sentimientos humanos, es imposible que...

-¿Humanos? Lo que yo vi anoche no fue de humanos, vi como fingiste dejarte seducir por el muchacho, como recibiste sus tragos y los bebiste uno tras otro sin importar lo fuertes que fueran. Estuve presente cuando lo besaste con falsa pasión de una quinceñera inocente. Observe desde las sombras de ese antro como lo llevaste detrás del callejón con la excusa de darle una mamada. Vi desde tu interior como lo mirabas a los ojos fijamente, sin parpadear, mientras con el acero de la daga que te regale cortabas su vientre, sentí como te calentabas por dentro cuando cayó al suelo en una agonía indescriptible causada una y otra vez por las estocadas del puñal. Si Susana, yo estuve presente en tu mente en esos momentos y puedo decir que gozaste asesinando a ese cuerpo joven de 20 años, puedo decirte que en un momento sentí ese mismo orgasmo que experimentaste al arrancar de su pecho su corazón aún latiendo, porque sabías que no era un humano. Era un demonio con la intención de beber de tus pechos en una orgía de placer, y que eso lo llevo a su perdición. Susana, recuerdalo, era un demonio y tu trabajo es terminar con los que más puedas, o morir si bajas la guardia. Abre los ojos o prepárate a tener un final parecido al que sufrió ese ser asqueroso la noche anterior.

-Lo sé Ernesto, es mi trabajo. No lo solicité pero es mi responsabilidad. Gracias por hacerme entrar en razón. Ahora cállate y bésame....



5 comentarios:

  1. Muy psicópata la forma en que se pretende depurar el sistema,una patología social tratando de erradicar a otra...En todo caso, con todo gusto creo que sería esa Susana, solo que sin esposo y sin hijos, dispuesta a darle el beso de la muerte a ese Ernesto.
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  2. Mi estimado psicopata...como te lo dije de frente algun dia, tienes una narrativa exquisita.

    ResponderEliminar
  3. Una versión muy apasionada de Caperucita, tiene mucha "fuerza", Me gusta!!

    ResponderEliminar
  4. Pocas lineas son para seguir con mi atención!!
    En que clase de cueva has echado las letras que cada vez me llevan mas adentro?

    ResponderEliminar
  5. Que forma de escribir!!!!

    ResponderEliminar